lunes, 24 de junio de 2013

Cómo un jefe puede mejorar su Redacción

Vi este artículo de Butch Sala en Poynter y les paso lo más destacado:

Encontrar tiempo para centrarse en el desarrollo de los periodistas en la Redacción es un reto, pero no imposible. Permítanme sugerir tres pasos, cada uno de los cuales requieren una inversión inicial de tiempo, pero que en su conjunto aseguran una recuperación de la inversión en los próximos meses:

1. Sea absolutamente claro sobre sus expectativas. Véalo como una línea de base. Reúnase con cada periodista que tiene a su cargo y explique lo que hace bien y lo que necesita mejorar. Asegúrese de indicar cómo va a ayudarles.

2. Proporcionarle información periódica. Actualice a cada periodista para que progrese. La clave de retroalimentación útil no es el tiempo que le dedica a ésto: la clave está en lo útil que es.

3. Averigüe las aspiraciones de su staff. Esto puede ser un cambio de juego. Una vez que has aprendido lo que es un empleado quiere ser algún día, puede tener en claro sus expectativas.

Una sugerencia final: estos pasos iniciales requerirán una inversión de tiempo. Sea razonable. Usted no tiene que visitar a todos hoy en día, o incluso esta semana. No confíe en la mejor de las intenciones. Utilice su horario. Dejar de lado 20 minutos para reuniones individuales - tal vez 20 minutos en el comienzo de su día.

En los días que usted lleva a cabo una de estas sesiones, te prometo que volverás a casa con una sensación de la realización - un sentimiento que ha movido al personal a seguir.

Ver la nota completa.

jueves, 20 de junio de 2013

El primer aparato que conocí

Una respuesta a los que cristianos que critican al periodismo (y de paso, una idea constructiva)

En las misas es común que muchas veces se nombre a los medios diciendo que no difunden todas las cosas buenas que hace la iglesia. También se sostiene que el periodismo se olvida de la gente común y corriente que lleva una vida ejemplar y que sólo interesa las estrellas del espectáculo que suelen decir cosas como "el matrimonio no sirve" y otras del estilo. Incluso yo mismo lo he hecho en este blog, en alguna ocasión.

El análisis parte de acá: se espera del periodismo la crítica y la investigación, pero también la difusión de buenas noticias -o en todo caso, ampliar más el espectro de la realidad a la hora de hablar de modelos de vida, por ejemplo.

A los medios les interesa revelar el secreto que oculta el poder y los periodistas están mentalizados para ello. En tanto, la sociedad espera que los medios también elogien o resalten lo positivo de la realidad y también, de las organizaciones que ocultan secretos.

¿Se puede hacer las dos cosas?

Como estamos configurados para escribir noticias que intenten decir lo que el poder oculta, no estamos preparados para hacer una buena noticia porque tenemos miedo a que nadie lo lea. Y como el periodista no tiene nada que investigar ni que deducir en la buena noticia entonces somos pasivos ante el hecho.

Concretamente no nos sentimos periodistas si escribimos buenas noticias.

Por supuesto que ésto no abarca a todos. Hay comunicadores que se dedican a todo lo contrario, que es difundir lo bueno y ocultar lo malo de las empresas, partidos políticos y hasta gobiernos. Están los de paladar fino que escriben sobre vinos. Hay de todo. Pero en el fondo sabemos que la audiencia terminará yendo hacia los que realmente difunden los secretos del poder.

Un ejemplo es que el programa periodístico más seguido del país no se refiere al vino ni a las bondades de las empresas o gobiernos: todo lo contrario, Periodismo para Todos es el producto periodístico que más se mete a difundir lo que el poder oculta.

¿Qué tiene que hacer la Iglesia, entonces?

Aquí incluyo a católicos, evangélicos y otros que consideren que los medios no transmiten los valores.

Una sola cosa tienen que hacer: generar noticias. Nada más.

Las iglesias y la sociedad cristiana tienen que ver a los medios como organizaciones hambrientas de noticias. A un tipo que se muere de hambre vos no le podés decir "preparame una comida que me guste a mi" (publicá una noticia que diga lo bueno que somos o todo lo bueno que no se dice de nosotros). Así vas a matar más al hambriento. Lo hay que hacer es llevarle una noticia armada y en lo posible, hasta animarse a competir con ellos. Y cuando vos le llevás una comida bien preparada, en las Redacciones se saborea mejor y el periodista luego guardará el teléfono para volver a pedir esa comida.

Para eso, en primer lugar, hay que seguir a Francisco cuando pidió abandonar la comodidad y acercarse a la periferia. En este caso es renunciar a decir "yo con este medio no me meto porque son anticlericales" (me pasó cuando trabajé en Diario Uno que le pedí a una persona que escribiera un blog sobre la fe católica y me sacó cagando porque no quería saber nada con Vila). En segundo lugar, ponerse a laburar en una estrategia global que terminará beneficiando a la sociedad, más que a los medios: construir noticias y ofrecer teléfonos de especialistas de diversos temas para que sean consultados por la prensa.

Dije diversos temas, no sólo temas de bioética o lo que tenga que ver con el aborto. Lo aclaro porque me ha tocado en este mes y medio que llevo trabajando otra vez en los medios que busqué especialistas que opinaran sobre temas como educación, reforma constitucional, justicia electoral y otros, y lo que encontré fue gente que sólo quería brindar la información técnica y jurídica sobre lo malo que es el aborto.  Los periodistas ya lo conocen a ellos. Y cuando surja el tema serán consultados. Mientras, la realidad construida por los medios es mucho más que aborto, derecho a la vida, matrimonio y todo eso. En este caso, entonces, también abordar más temas de la realidad significa ir a la periferia.

Concretamente, ahora como periodista de un diario digital, lo que yo quisiera es una agencia de noticias que me brinde información. También una fundación o consultora que me brinde estadísticas para armar una nota.

Aconsejo, entonces, que los cristianos y católicos se unan a una consultora, que salgan a la calle a hacer encuestas, a relevar a la sociedad y que los temas éticos que preocupan lo vuelquen en un buen informe. Y luego se lo llevan a los medios. Y si no lo llevan a los medios igual será noticia porque al salir desde una web propia la noticia se va a expandir igual y terminará repercutiendo en la prensa.

Así que, nuevamente, no sirve decir "ustedes tendrían que publicar ésto". Salgan a la periferia. Construyan noticias y si a la gente le interesa, también le interesará a los medios y periodistas.

lunes, 10 de junio de 2013

Mirá una nota elaborada como TP del colegio

Tenía la portada del diario Crítica del 9 de abril de 1953, con un lanzamiento de campaña para controlar precios por parte de Perón. Se me ocurrió hacer un paralelo con el Mirar para Cuidar de Cristina. El resultado fue una nota con formato de trabajo práctico:


lunes, 3 de junio de 2013

Sorpresas del periodismo digital

Ayer domingo a la tarde colgué esta nota. Ni cinco minutos de armado. La cabeza la tuve puesta en otras notas, más armadas. Pero a veces suceden estas cosas: estuvo todo este lunes y la mañana del martes liderando el ranking de visitas en Mdzol. ¿Qué se siente? Lo que desearía cualquier periodista: que las noticias más trabajadas sean las más leídas. En este caso no fue así, pero al fin y al cabo resultó útil y bueno, es conocer a la audiencia, también:


EEUU: periodista, el peor trabajo de 2013

Aunque suene raro, en ese país hoy ser periodista es peor que ser leñador, portero, recolector de basura o chofer de colectivos. No muy distinto a acá.

El año pasado me ofrecieron hacer la comunicación corporativa de una empresa. Eran 20 mil al mes. Gran parte del laburo consistía en seguir a los periodistas, preparar informes para ellos, invitarlos a cafés e inclusive comprarles regalos. Es decir, tratarlos como trato a mi Blanquita Luna Blanca, el caniche mini toy de mi mujer. Casi estuve por agarrarlo.

Las empresas gastan guita y ven a los periodistas como poderosos. E influyen para publicar X o Y contenidos. Pero la realidad es que las Redacciones lo único que quieren son noticias. Por eso mucha bola a los informes estadísticos y todo eso y poca bola a la información corporativa.

Todo esto para indicar que los periodistas que trabajamos en Redacciones no somos millonarios -ni por lejos. Y los periodistas jefes de Redacciones que conozco son personas comunes y corrientes. Suena contradictorio, ¿no?, se supone que el poderoso es el que más guita tiene. Bueno, se entiende, hacer periodismo no es hacer política, es decir, hablando de lo políticamente correcto.

A partir de ésto se entiende por qué un estudio de Career Cast, uno de los principales buscadores de trabajo online de Estados Unidos, se haya tomado la molestia de armar el ranking de los mejores trabajos y el ranking de los peores trabajos. ¿Y qué labor lidera los peores trabajo? El periodismo. ¿Por qué? En líneas generales, por el estrés que genera y los salarios que siempre son menores al esfuerzo y trabajo que se le dedica. Este trabajo mereció la atención de un artículo de Poynter.org.

"El trabajo como periodista era ideal, pero eso cambió con los años. La paga empezó a dejar mucho que desear y hoy, con dos hijos, tengo que decir que en su momento no pude equilibrar el hogar y el trabajo por el estrés", comentó Rochelle Gilken, que trabajó seis años en el Palm Beach Post .

Además del estrés y los bajos salarios, Rochelle Gilken reconoce que en los últimos años, por la crisis financiera que vivió Estados Unidos y del que aún no se ha repuesto del todo, los medios de ese país han tenido que bajar presupuesto y achicar las Redacciones. A ella le afectó el no poder viajar mucho. "Mi sueño era cubrir los Juegos Olímpicos, pero no hubo presupuesto para ello", admitió.

Ahora Gilken trabaja en una empresa no periodística, con horario fijo y se siente agradecida por tener la vida más ordenada para dedicársela a su familia. Porque el periodismo también es eso: trabajar con horarios desordenados.

CareerCast hizo el ranking en base a 200 tipos de trabajos. Y se elaboró con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales, la Seguridad Ocupacional y Administración de Salud y las asociaciones comerciales.

Tony Lee, editor de CareerCast explica por qué el periodismo en los últimos 25 años se ha ido convirtiendo en un mal trabajo:

Salario. "Nunca fue bien pago en comparación con muchos otros trabajos."

Estrés: "Siempre ha sido un trabajo relativamente alta tensión. El periodista tiene un plazo corto para hacer su trabajo y eso lo hace estresante. El periodista está en el ojo del público porque los demás pueden leer su trabajo y en desacuerdo con lo que escribes ".

Horas: "El periodista está al servicio de lo que demanda el medio en que trabaja. Es evidente que hay momentos en que el periodista descansa con su familia o amigos, pero si sucede algo en un pueblo pequeño tiene que dejar todo lo que está haciendo e ir a cubrir esa noticia".

Menos Redacciones : "Este es el primer año de una perspectiva negativa de contratación en los medios. Y se espera que la industria de la prensa se contraiga más hasta 2020. Esto se ha notado con más despidos y recortes".

Más demandas: "El ambiente de trabajo en realidad ha seguido empeorando debido a los periodistas de antes, que sólo escribían su artículo y lo veía impreso al día siguiente. Ahora el periodista también tiene que twittear durante todo el día, tal vez escribir un blog o tal vez registrando los momentos del día en que vive con una cámara de video. El periodista es responsable de hacer todo ésto en la misma cantidad de tiempo. Así que el trabajo se ha vuelto mucho más exigente ".

Incertidumbre: "Hay que sumarle el estrés y la incertidumbre del empleador, del jefe. Y peor si sabe que esa empresa va a cambiar de dueño".






sábado, 1 de junio de 2013

Las dos caras de los que votarán por primera vez

Les muestro tres notas que hice para Mdz: una a chicos de 16 que votarán por primera vez, que son de clase media baja de Luján, con planes asistenciales en sus familias; la segunda nota, con las mismas preguntas pero a chicos de clase media de Ciudad y la última, la respuesta que le dan referentes de la UCR, PD y PJ a estos primeros votantes: