martes, 31 de diciembre de 2013

El último Apunte de 2013 con el momento más histórico y emotivo del año que cierra

Faltan siete horas para el cierre del 2013, publico este post y me marcho un rato a trabajar a la Redacción de MDZ. Les dejo como regalo este video-Slide que armé, de siete minutos, sin dudas, con la idea de que cada minuto se haga eterno por lo que fue aquel 13 de marzo cuando Bergoglio fue electo Papa. En lo personal fue la alegría del año y la sorpresa grata más linda de mi vida.

Les dejo este regalito que es un testimonio histórico: así vivimos los argentinos y el mundo el instante de euforia en que un argentino se convertía en el sucesor de San Pedro.

 
El momento más emotivo de 2013 from Visualdat on Vimeo.

lunes, 30 de diciembre de 2013

viernes, 27 de diciembre de 2013

Cómo se ha utilizado la ciencia para deshumanizar al embrión

El profesor honorario de la Universidad de Navarra, Gonzalo Herranz, acaba de presentar su última obra, El embrión ficticio (Ed. Palabra). Con motivo de ello le entrevista Sole Maldonado Ayuso comentando algunos de los contenidos de su libro.

P– En la introducción de “El embrión ficticio” dice usted que lo que le llevó a escribir este libro fueron las pequeñas sospechas que se fueron acumulando durante años. Pero ¿qué fue lo que le llevó a ponerse manos a la obra?

R– Cuando uno se incorpora a la ciencia, es llevado por la corriente. Uno empieza siendo un aprendiz pasivo. Pero si no se adormece, empieza a ver problemas. Y los problemas piden soluciones. Con respecto a la bioética del embrión, yo fui acumulando sospechas, anotando incongruencias, hasta que un día me dije: esto hay que revisarlo a fondo. Eso es lo estrictamente científico. Tenía además, el convencimiento de que no puede haber contradicción entre ciencia verdadera y fe verdadera. Las dos cosas, crítica de la ciencia y convencimiento de la fe, fueron dos fuerzas sinérgicas, que me ayudaron a perseverar años en busca de datos y pruebas. La embriología de que se han servido los comités y los parlamentos para hacer leyes ha sido parcial y acomodaticia

P– Parece, según señala en su libro, que la responsabilidad de que se hayan asentado argumentos que no garantizan un estatuto ético al embrión es también de los propios científicos.

R– Sí. Hay que olvidarse de la idea de la ciencia como algo puro, objetivo, imparcial. La ciencia de hoy, con su enorme poder y autoridad, es una empresa humana, hecha por personas muy inteligentes, pero muy ambiciosas y, en muchos casos, imbuidas de ideologías sociopolíticas muy definidas. La minusvaloración del embrión humano empezó con los científicos que programaron la contracepción moderna. Sabían que la contracepción causa de modo inevitable la pérdida de embriones humanos; para que pudiese ser aceptada por la sociedad era necesario decir que los embriones perdidos en la contracepción no eran propiamente seres humanos. Ahí empezó todo,  los científicos crearon una imagen empobrecida del embrión y se la dieron a los filósofos y teólogos; y estos la aceptaron encantados, pues, de ese modo, la contracepción quedaba libre de la sospecha de destruir embriones.

P– Una de las tesis que señala en el libro es que la Bioética ha sido blanda porque se apoyaba en una Biología blanda también. ¿Acaso la ciencia no es siempre sólida y verdadera?

R– Creo que en el libro demuestro lo débil, parcial y acomodaticia que ha sido la embriología de que se han servido los comités, los parlamentos y los académicos para montar la bioética de la contracepción y de la fecundación in vitro. La ciencia aspira a ser sólida y verdadera o, al menos, basada en pruebas. Eso es el ideal al que siempre se ha de aspirar. Pero la ciencia de andar por casa se presta a amaños, a escoger lo que más conviene para conseguir un fin determinado. En bioética, los científicos actuaron como oráculos; y los no-científicos creyeron a ciegas en lo que aquellos les decían. “La bioética ha sido muy poco crítica con la ciencia de la que se ha servido”

P– Habla de una necesaria reformulación de la Bioética. ¿Qué espera que su obra aporte en esta dirección?

R– La bioética ha sido muy poco crítica con la ciencia de la que se ha servido. Me gustaría que mi libro indujera a muchos a tomar mucho más en serio la Biología de la Bioética.

P– La interdisciplinariedad se suele entender como fortaleza en el estudio de los problemas. ¿Por qué usted la señala como debilidad de la bioética?

R– Me parece que la interdisciplinariedad no ha funcionado a su nivel más profundo, en la validación sincera de los datos intercambiados entre las distintas disciplinas. Ha habido mucha tolerancia, por no decir blandura, para ideas y datos que apoyaban los prejuicios cientificistas y las ideologías de política social. Creo que será muy interesante estudiar las actas de los grandes comités nacionales de bioética, para medir el nivel de connivencia que se dio entre sus miembros y, especialmente, la falta de oposición interna, de pluralidad de visiones; muchos de esos comités eran, y siguen siendo, ideológicamente “monocolor”.

P– ¿Por qué es el zigoto un ser humano?

R– Lo es porque el zigoto humano, antes que nada, es ya un hijo, en el que unen dos progenies, dos familias humanas. Al reunir los genomas del padre y de la madre, se hace capaz de adquirir y expresar determinados caracteres hereditarios que justo le entroncan biológicamente con un pasado humano, con unas familias, y que determinan en buena medida su futuro, humano también. Además, la fecundación no solo confiere al zigoto una herencia genética, y un dinamismo para que inicie el desarrollo, sino que lo inserta en un ambiente del que recibe estímulos epigenéticos que le obligan a reaccionar, a adaptarse a situaciones nuevas, a desplegar muchas posibilidades. Y, en el embrión humano, todo esto, genoma, dinamismo de desarrollo, estímulos epigenéticos,  es siempre específicamente humano.

P– ¿Hacia dónde cree que debería dirigirse la Bioética ahora?

R– La temática de la bioética “real” dependerá de los problemas que año a año se vayan presentando. Pienso que el futuro inmediato de la bioética académica será sosegado, hemos vivido, por decirlo de algún modo, una fase tormentosa, casi maníaca; ahora toca un tiempo más calmado. Me imagino que la ética médica tendrá que volver siempre a su núcleo, a los temas centrales, permanentes, y a reelaborar las ideas acerca de la relación médico-paciente, la conciencia profesional del médico (su libertad inalienable y su intransferible responsabilidad moral), la función social de la medicina, y otras cosas así (Aceprensa  11-XI-2013).

Fuente

sábado, 21 de diciembre de 2013

Argumentos científicos que explican el origen de la vida desde la fecundación

Este Apunte fue publicado el 19 de diciembre último en MDZ y constituye uno de los pocos informes difundidos en la prensa argentina que explica con detalle lo que hay en común entre visión cristiana y versión científica del origen de la vida. Y también qué dice la religión musulmana y judía sobre este tema.
Es un debate que quedó abierto en el Congreso de la Nación y será nuevamente tratado a partir de marzo de 2014. Se trata del inicio de la vida humana para determinar el inicio del derecho a la vida. Y en los hechos, en el reciento lo científico del debate quedó postergado por lo religioso-político, lo que llevó a plantear una discusión entre dos partes: la religiosa (reducida sólo en la visión católica) y la científica. Sobre ésto, a fines de noviembre MDZ publicó un artículo con este mismo título, que explica los alcances del mismo.
Sin embargo, el debate es mucho más amplio que ciencia vs visión católica: es ciencia vs ciencia, religión vs religión, y en algunos casos, religión + ciencia vs religión + ciencia (como lo es, por ejemplo, para diferenciar la postura cristiana respecto de la judía).
Y lo que sigue está enfocado a los puntos en común entre religión, ciencia y jurisprudencia, y luego lo común y distinto entre las religiones mismas.
En un plenario académico del 30 de septiembre de 2010, la Academia Nacional de Medicina determinó que el niño por nacer, científica y biológicamente, es un ser humano cuya existencia comienza en el momento de su concepción y que destruir a un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano. Desde el punto de vista jurídico es un sujeto de derecho como lo reconoce la Constitución Nacional.
“La ciencia enseña que la vida comienza en la concepción. El que niega que la vida se inicie en la concepción no se las tendrá que ver con la religión, sino que con la ciencia. Negar esta certeza de la biología es una carencia de elementales conocimientos de genética humana: desde el momento en que el óvulo es fecundado se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí misma”, expresa un documento de 2008 expedido por la Federación Ecuatoriana de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FESGO).
El 17 de marzo de 2009, científicos y médicos firmaron la Declaración de Madrid:
“Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación. Los conocimientos más actuales así lo demuestran: la genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad Genética singular; la biología celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación celular. Y la embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad: el cigoto es la primera realidad del ser humano”.
Desde la biología celular, Richard Gardner, embriólogo de la Universidad de Oxford (Gran Bretaña), publicó en 2001 un artículo en la revista Development sobre experimentos basados en el seguimiento de unos marcadores físicos, unas gotitas de grasa, en embriones de ratones a partir del cigoto que demostraban que desde la fecundación queda marcado el plano de desarrollo del individuo, que sin interrupción se desencadenará desde ese instante a partir de la primera división celular. De las dos células, una se erige en la determinante del desarrollo de las estructuras embrionarias y la otra, de su protección.
A las mismas conclusiones llegó la doctora Magdalena Zernicka-Goetz , que en su laboratorio del Wellcome/Cancer Research en Cambridge (Gran Bretaña), utilizó fluorocromos de distintos colores para seguir el desarrollo embrionario. A partir de esta experiencia publicó también en la revista Development unas demostrativas imágenes, que no dejan lugar a dudas, sobre los diferentes papeles que ya tienen asignados las dos células hijas tras la primera segmentación del cigoto.

De este modo, Zernicka-Goetz concluyó que en la primera división celular ya existe una memoria de nuestra vida.  

Los experimentos de Gardner y Zernicka Goetz demuestran muy claramente la existencia de vida propia en el embrión de una célula y que esa célula tiene una identidad genética propia (dicho con otras palabras, que es distinto al de sus dos progenitores).
El 13 de mayo de 2004, la prestigiosa revista Nature reprodujo un trabajo del doctor Steven Krawetz y su equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad del Estado de Wayne (Estados Unidos), que demuestra la existencia de ARN-mensajero procedente del espermatozoide en ovocitos recién fecundados. El hallazgo de las moléculas de expresión de los genes de origen paterno indica que la actividad genética tras la fecundación es inmediata y que en ella participan genes de ambos gametos.
Y sostiene que es cierto que antes del embrión no podemos hablar de una nueva vida, ya que antes del embrión no hay más que gametos. "Lo que sí queda claro es que el desarrollo de un ser humano tiene un comienzo que es el momento de la fecundación y un final, que es la muerte del individuo".
“En una primera aproximación me atrevería a afirmar rotundamente que para la biología un embrión es una realidad viva: es un ente vivo en las primeras etapas de su desarrollo”, dijo Nicolás Jouve De la Barreda, quien es  doctor en Ciencias Biológicas y catedrático de Genética de las universidades politécnica de Madrid, Complutense, Bilbao y Córdoba (España), entre algunas.
“El embarazo humano comienza con la fusión de un óvulo y un espermatozoide”, dijo Bruce Carlson, profesor y Jefe del departamento de Anatomía y Biología Celular de la Universidad de Michigan y con una extensa trayectoria en Europa y Ocenía. Concepto similar otros científicos reconocidos, como Tomas Sadler,  profesor de Biología Celular y Anatomía de la Universidad de Carolina del Norte, y William James  Larson, profesor de Biología Celular, Neurobiología y Anatomía de la Universidad de Cincinnati, que fueron nombrados como referentes científicos en debates sobre este tema en recintos legislativos de varias naciones que lo debatieron.
El diccionario de la Real Academia Española también reconoce el concebir como inicio de la vida: tiene cuatro significados y una de ellas es “quedar preñada” (muy gallega y al grano, por cierto):
En Mendoza, una de las voces más autorizadas en biología molecular es Laura Vargas Roig, doctora en medicina, investigadora del CONICET y profesora de la UNCuyo, entre otros:
“La vida empieza con la concepción entendida como sinónimo de fecundación (y no como sinónimo de implantación, como dice por ejemplo la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva). La ética y el juramento médico defienden al niño por nacer y toda vida”.

Todos los libros de Embriología Humana avalan el inicio de la vida de un ser humano desde la fecundación. También la Academia Nacional de Medicina y el Juramento profesional que hacemos los médicos".

Estos argumentos científicos dan pie para el siguiente planteo que la misma lógica lo resuelve: todos los que nacieron fueron concebidos y todos los que no fueron concebidos jamás nacieron.
El siguiente PPT explica con detalle los argumentos científicos sobre el inicio de la vida desde la fecundación:
 

 
 
El embrión concebido tiene vida y si sobrevive el tiempo de gestación sin intervención humana, entonces nacerá. Para adquirir derechos, el ser necesita tener la categoría de “persona”. Y allí está el problema: en el marco legal existe un conjunto de contradicciones para terminar de definir al ser concebido como persona.
Todo lo expuesto lleva a decir que el cuándo empieza la vida es más que un debate con más evidencias científicas que religiosas. Si bien los avances científicos confirman cada vez más que la vida nace desde la concepción, lo que aún no está cerrado es la parte jurídica, es decir, el darle la categoría de persona al ser que empieza la vida.
“La Constitución Argentina no contiene una norma expresa sobre el derecho a la vida, pero nadie duda –y mucho menos si se contempla la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia- que está incluida entre los derechos implícitos o no enumerados del artículo 33”, afirmó hace un tiempo el reconocido constitucionalista Germán Bidart Campos.
Si bien desde 1922, el artículo 86 del Código Penal permite el aborto en algunos casos, hay que tener en cuenta que en ese año aún no existía normas que protegen la vida desde el mismo inicio, como la Declaración Universal de los Derechos del Niño, la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (1959), la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (1948), la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), la Convención Americana sobre Derechos Humanos (1978), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1976). Inclusive la Constitución de Mendoza de 1916 ha consagrado el derecho de los habitantes de defender su vida y el deber del Estado de protegerla. 
A la vez, el Código Civil que hoy rige, en el artículo 70, dispone que "desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas".
El sentido de esta discusión
Un ser con vida que desde lo jurídico no es persona no tiene ningún derecho, empezando por el derecho a la vida.  Y esa es la gran discusión. De allí que si se decidiera trasladar, aunque sea por unos minutos, el inicio del embrión como “persona” da pie para la intervención humana, con fines como curar una enfermedad o bien, sacarse de encima a ese individuo que se gesta porque su madre lo desea o porque fue presionada para hacerlo. Ese lapso de tiempo entre fecundación y reconocer al embrión como persona es el inicio del debate del aborto, que por cierto no se limita a lo que sucede en las horas o minutos que difieren entre embrión común y embrión-persona. En este tema también la ciencia hizo su aporte:
La mayor investigación que se hizo hasta el momento sobre las consecuencias del aborto en la madre es de 2011: la doctora Priscilla Coleman y su equipo de profesionales de la Bowling Green State University (Ohio, Estados Unidos) estudiaron a 163.831 mujeres que decidieron abortar, junto a otras 713.350 mujeres que decidieron concluir su embarazo - muchos de los mismos cnsiderados "no deseados". Evaluaron el comportamiento del primer grupo durante los meses siguientes de hacerse el aborto, como también la evolución psicológica de quienes fueron mamá en el momento del parto y en los meses posteriores. Y las conclusiones fueron muy contundentes: tras un aborto aumenta 155% de riesgo de suicidio en las mujeres que se lo hicieron, 55% al 138% de probabilidades de sufrir problemas mentales,  34% problemas de ansiedad, 37% la depresión, 110% el abuso de alcohol, 220% el consumo de drogas (especialmente la marihuana) y 287% dependencia de drogas.
En concordancia con lo que afirma la Academia Nacional de Medicina, “la salud pública argentina necesita de propuestas que cuiden y protejan a la madre y a su hijo, a la vida de la mujer y a la del niño por nacer. La obligación médica es salvar a los dos, nada bueno puede derivarse para la sociedad cuando se elige a la muerte como solución. Si el aborto clandestino es un problema sanitario corresponde a las autoridades tomar las mejores medidas preventivas y curativas sin vulnerar el derecho humano fundamental a la vida y al de los profesionales médicos a respetar sus convicciones”, señaló Vargas Roig.
Sobre "las medidas preventivas y curativas" que Vargas Roig sugiere que haga el Estado está el caso de Chile, un país que no admite la interrupción de la vida del feto en ningún caso: las muertes por aborto en esa nación disminuyeron 99% en 50 años y hoy es el país de América Latina con menor mortalidad materna por abortos: 11,9 muertes por 100,000 nacidos vivos, mientras que en Argentina es 40 muertes por cada 100 mil nacidos vivos. Su la tasa de mortalidad materna se encuentra dos puntos por debajo de la de Estados Unidos. Entonces, ¿cómo logró este índice? Según el reconocido médico chileno Elard Koch, que trabaja e investiga este tema, entre las variables que han influido en el descenso de la mortalidad materna en Chile se encuentran la formación de personal calificado para la atención materno-infantil, la nutrición complementaria para mujeres embarazadas y para sus hijos, así como la limpieza de las instalaciones.
Pero el factor más importante resultó ser el nivel educativo de las mujeres. Por cada año adicional de educación de la madre, se observó una disminución correspondiente en la tasa de mortalidad materna de 29,3 por 100,000 nacidos vivos.
"El incremento del nivel educativo de la población femenina en edad reproductiva, desde 3,5 años en 1957 hasta 12 años promedio de escolaridad en la actualidad, fue un factor clave para lograr reducir 94% la mortalidad materna global y 99% la mortalidad por aborto. El incremento de las unidades obstétricas de emergencia y cuidados obstétricos especializados ha sido muy importante para reducir la mortalidad", señaló Koch en un informe publicado por la revista científica Plos One, una de las más importantes de Estados Unidos.
Más allá de que las estadísticas sean ciertas o no, lo importante es que ese país tiene una política de Estado para afrontar un asunto muy complejo de una manera más integral, en el que prevalece el criterio de salvar las dos vidas (madre y persona engendrada).
Por qué en este caso la iglesia apoya a la ciencia
La religión hace énfasis en la vida en forma integral, más que en el concepto de aborto y varios pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento reconocen la vida desde la fecundación:
“Mi embrión tus ojos lo veían. Mis huesos no te estaban ocultos cuando yo era formado en el secreto” (Salmo 139).  “La herencia del Señor son los hijos, recompensa el fruto de las entrañas” Salmo  127 126.  “Mis entrañas se alegran” (Salmo 16,9)  “Tus manos me formaron, me plasmaron. Recuerda que me hiciste como se amasa el barro y que al polvo has de devolverme” (Job, 10,8-9). "Antes de formarte en el vientre materno yo te conocía; antes de que nacieras yo te había consagrado"  (Jeremías 1,5). "Yo no sé cómo aparecisteis en mis entrañas, ni fui yo quien os regaló el espíritu y la vida, ni tampoco organicé yo los elementos de cada uno. Pues así el Creador del mundo, el que modeló al hombre en su nacimiento y proyectó el origen de todas las cosas” (2 Macabeos 7, 22/23) y ”Yo doy la muerte y doy la vida » (Deuteronomio 32, 39), "Si unos hombres se pelean, y uno de ellos atropella a una mujer embarazada y le provoca un aborto, sin que sobrevenga ninguna otra desgracia, el culpable deberá pagar la indemnización que le imponga el marido de la mujer, y el pago se hará por arbitraje. Pero si sucede una desgracia, tendrás que dar vida por vida" (Exodo 21, 22), "Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria” (Isaías 49, 1), "La criatura saltó de alegría en mi vientre.  Estará lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre "  (Lucas 1, 15 y 44), "Porque lo que en ella es engendrado del Espíritu Santo es" (Mateo 1, 20) (este pasaje el cristianismo lo interpreta que Jesús era una persona cuando fue engendrado (concebido).
La iglesia católica también se ha expresado del tema en las encíclicas papales, que se basan en la Biblia, Doctrina Social de la Iglesia y documentos de concilios, entre otros. Una de ellas se llama Evangelium Vitale y la escribió Juan Pablo II –del que toma textos de San Agustín y Santo Tomás de Aquino, entre otros- y un fragmento del mismo se refiere a las nuevas amenazas que recibe la vida humana y el valor de la misma:
“La eliminación de la vida naciente o terminal se enmascara también bajo una forma malentendida de altruismo y piedad humana. No se puede negar que semejante cultura de muerte, en su conjunto, manifiesta una visión de la libertad muy individualista, que acaba por ser la libertad de los « más fuertes » contra los débiles destinados a sucumbir. Con esta concepción de la libertad, la convivencia social se deteriora profundamente. Si la promoción del propio yo se entiende en términos de autonomía absoluta, se llega inevitablemente a la negación del otro, considerado como enemigo de quien defenderse”.
Hace unos días el papa Jorge Mario Bergoglio lanzó un documento llamado “La alegría del Evangelio” y allí dejó un mensaje (en el punto 213) que cierra estos argumentos religiosos:
“El ser humano es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades”.
La vida también empieza desde la concepción para los musulmanes
Osmán Amores es secretario del Centro Islámico de Mendoza y responsable de la difusión de esa religión en la provincia, que en el mundo es vivida por màs de 1.600 millones de personas. Además integra el Consejo Interreligioso de Mendoza.  

En lo que respecta al inicio de la vida afirma que la religión musulmana sostiene lo mismo que la iglesia católica.

“El Islam siempre apuesta a la vida y las familias islámicas son las que más procrean en el mundo. El aborto por causas económicas está prohibido en el Islam. Lo admite en caso de la violación o guerra antes de 120 días, sólo si la mujer ve que no la soporta, pero siempre es mejor apostar a la vida”, explica y para sustentar estas afirmaciones expresa una frase del Corán: “no tengas miedo a procrear ya que Dios os otorgará el sustento porque ciertamente Dios es el mejor sustentador”.
También afirma que el Corán “muestra las etapas del feto” y que esa religión sostiene lo que dice el profeta Muhammad acerca de que 120 días después de la concepción “desciende el ángel por voluntad de Dios e insufla en el vientre materno el espíritu con el designio divino. Y las plumas se han levantado y las tintas se han secado”, esto último lo que explica el sentido trascendente (o sobrenatural) de la vida.
Qué dice la religión judía
A diferencia del cristianismo y el islam, los judíos no tienen una postura única sobre el inicio de la vida. Así lo dio a entender a MDZ Carlos Buacof, secretario de la Sociedad Israelita de Beneficiencia de Mendoza y miembro fundador del Consejo Interreligioso de Mendoza
“El judaísmo no tiene una postura vertical y única, sino horizontal. Es antidogmático. Cada rabino se apoya en diversas fuentes con diversas explicaciones y opiniones porque toca el tema bioética, derecho a la vida, religioso y otros”, dijo y reconoció que para la tradición judía el inicio de la vida “es un tema demasiado complicado y engorroso”.
Las otras tres posturas del mundo científico
Además de la que sostiene el inicio de la vida desde el momento de la concepción también está la que afirma que la existencia empieza cuando el embrión se implanta en el útero materno, es decir, alrededor de cinco días después de la fecundación; el informe Warnock, que considera en el día 14 el embrión ya es un individuo y el criterio del filósofo español Carlos Alonso Bedate -quien integró el primer comité de Bioética de su país-, quien sostiene que a partir de la octava semana de embarazo empiezan a formarse nuevas estructuras del cuerpo, lo que permite hablar de una persona.
Lo que hay en común entre todas ellas es que el embrión comienza a gestarse cuando un espermatozoide penetra en el óvulo. A las 48 horas tiene cuatro células; a las 72, ocho; a los cinco días, 150. Entre cuatro y siete días después de la fecundación, se implanta en el útero. En el curso de la tercera semana se forma el tubo neural, génesis del sistema nervioso. Por lo tanto el problema no pasa a ser tanto cuándo hay vida, sino más bien cuando es persona.
Apuntes finales
Cuando una mujer se entera de su embarazo, el médico le informa de cuánto es el embarazo a partir del inicio del embrión. Y pese a que las ecografías 3D y las imágenes tomadas por el trabajo  de Magdalena Zernicka Goetz, entre otros, algunos especialistas en medicina reproductiva hoy siguen poniendo en duda el punto de partida de la vida, ya que el embrión sí o sí necesita desarrollarse en el útero de su madre. 
Las religiones cristiana y musulmana enfocan el asunto desde el concepto integral de vida porque el hombre y la mujer son individuos con almas, algo que no comparte la visión atea. En tanto que en la religión judía, las posturas difieren según la visión propiamente religiosa y también científica y jurídica de cada rabino. 
El problema sigue radicando en el incompleto acompañamiento jurídico de lo que la ciencia ya corroboró, es decir, darle a esa vida naciente la categoría de persona. Está claro que hace falta una profunda discusión en el que se compartan todas las visiones, pero partiendo, claro está, de las evidencias científicas, que ya hizo mucho por este tema.
La rapidez con que se discutió este tema en el Congreso durante las sesiones por la reforma del  nuevo Código Civil pone en duda si -más allá de las diferencias de opiniones- se llegó a fondo en lo que hace a la discusión científica. Un ejemplo está en lo que dijo el jefe de la bancada oficialista del Senado, Miguel Pichetto, de haber votado “por obediencia”. Al querer explicarlo sostuvo que "las cosas que son del Estado son del Estado y las que son de Dios son de Dios". Esto quiere decir que redujo la discusión científica a una visión religiosa y no al criterio científico que también sustenta lo religioso. Quizá sea una (pequeña o grande) muestra del nivel de información y conocimiento que hay en los legisladores sobre este tema.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Cristina evitó que el relato colapsara definitivamente




Anoche, los argentinos seguían por televisión las horas dramáticas que vive Tucumán. Menos en Plaza de Mayo, donde había un festín con León Gieco (lamentablemente, León Gieco), como uno de sus protagonistas.

Las excusas que dio Cristina para no hablar en cadena nacional (nadie se las pidió) no fueron muy claras. Pero seguramente alguien le habrá dicho que no lo haga. Cualquier argentino que lo haya visto por TV entiende que era el relato en su máxima expresión: nadie se hubiera bancado verla a ella bailar con la hija de Moria mientras en Tucumán seguía el horror.

Horas después de ese discurso murieron dos más en la provincia gobernada por el kirchnerista Alperovich.

Ocho muertos en dos provincias K (Tucumán y Chaco).

Esto, a pocos días de finalizar la "década ganada", que nos dejará para 2014 un año con 1% de crecimiento (o sea, nada) y 30% de inflación.

Dos hechos evitaron que el relato colapsara definitivamente: que Tucumán no es Buenos Aires y que los argentinos que veían TV no tuvieran que chocarse con una realidad dramática vs una fantasía bien elaborada.

Lo duro de todo ésto es que músicos como León Gieco y otros que estuvieron allí ya dejaron de ser representantivos. Perdieron credibilidad. Lo mismo que los periodistas oficialistas convencidos (porque están los que aguantan este momento para mantener a su familia). También esto es un fracaso para Follari y los fundamentalistas de la sociología retrógrada: ni el mejor director de cine del mundo hubiera filmado lo que sucedió en Tucumán, por lo tanto, mucho menos Clarín. Se equivocaron al confundir sentido crítico con "yo tengo razón" + "dividamos el mundo, así cosechamos algo".

El único que la tuvo clara desde el inicio fue Jorge Bergoglio apenas fue electo Papa, con su primer mensaje para los argentinos: "quiéranse y cuídensen los unos y los otros".

martes, 3 de diciembre de 2013

Educación: está claro ¡falla la familia"

Doscientos años de escuela pública y los pibes no aprenden: ¿al docente le interesa enseñar bien? Les cuento mi experiencia.

Este año di clases de Lengua y Comunicación en tres colegios absolutamente distintos: en un quinto año de una escuela técnica y pública de Ciudad, en el que ingresan a primer año alumnos que llegan con 9 de promedio de la primaria; en un segundo año de otro secundario similar, de Godoy Cruz, en el que todos los egresados consiguen trabajo cuando terminan y un quinto año de un secundario público con modalidad artística de un barrio urbano marginal.


Directamente voy al grano: los alumnos con una familia detrás están terminando bien el año y los alumnos sin una familia detrás, no.


Si hacemos un ranking, el nivel de estudiantes que  aprendieron de los tres colegios se corresponde con el nivel de estabilidad familiar que hay en sus entornos, más que el nivel socioeconómico, o si reciben planes sociales De hecho, uno de ellos recibe planes y es el mejor de su aula.


Me tocó casos de padres que atraviesan divorcios y el alumno se rebela en el aula como forma de no aceptar a la nueva pareja de su mamá o papá, otros que le mataron a  su tío y su abuelo -siendo éstos sus referentes de vida- y no le encuentran sentido a la vida ni a la escuela, la nena que su mamá es enfermera y hace todo en su casa porque su mamá hace todo (y todo el tiempo) en el hospital, y los  que arrancaron bien el año y de repente les agarró una enfermedad o cortaron con su novios y durante un par de meses se olvidaron de proyectarse de acá a 20 años.


Sabiendo que este año la cosa iba a ser difícil, la primera semana de clases decidí dar un curso de técnicas de estudio. La netbook del Conectar Igualdad brinda gratis a los docentes un excelente material para aprender a estudiar. Se me ocurrió que antes de meter programas había que afinar el sistema operativo. ¿Sirvió? Sirvió para los que hicieron bien las cosas en todo el año y todo lo contrario para los  que desde el arranque  pusieron embrague y marcha atrás, en lugar de primera.


Los cursos tienen en común esta radiografía: una fila o media fila con los alumnos que cumplen y dos filas con los alumnos que no hacen nada.  Esto naturalmente genera un desequilibrio que impide establecer un contacto.


A diferencia del año pasado, en el que di Lengua y Comunicación en Lavalle, Guaymallén y Ciudad, este año se agravó la distracción en las mini computadoras.


Por ser suplente no me llegó la netbook del Gobierno (uso la de mi mujer o pido prestado en las escuelas) pero siempre doy clases con ese dispositivo, ya que allí voy cargando constantemente todo tipo de material educativo  y además uso con frecuencia los que brinda Escritorio Alumno. Este esfuerzo de querer ir poco más adelante muchas veces se frustra porque el Wi fi en las escuelas es una mentira, las redes locales para compartir documentos también y a abrir un archivo Word es un trámite burocrático. 


ver nota completa en MDZ

lunes, 2 de diciembre de 2013

Audio: qué quiere Francisco como Papa

El siguiente audio es una entrevista de CNN al periodista Alejandro Bermúdez, director de Aci Prensa. Comenta la exortación apostólica La alegría del Evangelio